EYE.- Debajo de mi ventana hay un picadero de gatos.

Debajo de mi ventana hay un picadero de gatos que chingan en la intimidad de la calle. Imposible dormir, los maullíndos no me dejan ni oír el roneo del ordenador.
Los de la imagen no son los chillones que viven al lado de un estadio urbano, son de un atardecer de invierno en la bahía de Cádiz; no he retocado ni una de sus curvas, tuvo exactamente ese color.

RAM (Real Académia Mexicana) dijo
Existe la propagada y sin embargo errónea creencia (en España) de que «chingar» es equivalente a follar. Cuando la realidad es que es mucho más próximo a joder.
Al leer tu post he entendido que los gatos (te) chingaban porque maullaban. Y ahora, en una segunda leída entiendo que chingaban porque follaban.
Si un gato se está chingando a otro, lo que cualquier mexicano entendería es que le está haciendo lo peor posible, molestándolo para entendernos... pero nunca que se lo está follando.
7 Febrero 2006 | 02:12 PM