FRAGMENTOS.- Suena el jazz
“Enseguida vendrá el estribillo: es lo que mas me gusta, sobre todo la manera brusca de arrojarse hacia delante, como un acantilado contra el mar. Por el momento, suena el jazz; no hay melodía, sólo notas, una miríada de breves sacudidas. No reconocen reposo; un orden inflexible las genera y destruye, sin dejarles nunca tiempo para recobrarse, para existir de por sí. Corren, se apiñan, me dan al pasar un golpe seco y se aniquilan. Me gustaría retenerlas, pero se que si llegara a detener una, sólo quedaría en mis dedos un sonido canallesco y languideciente. Tengo que aceptar su muerte; hasta debo querer esta muerte; conozco pocas impresiones más ásperas o más fuertes.”
Jean-Paul Sastre, “La náusea”.
Cuando además el jazz es improvisado, no sólo se chocan las notas sino que tampoco encuentran el camino de vuelta a su instrumento y se desperdigan en los ritmos de pies y manos, y no son suficientes extremidades.
Me sorprendo a mi misma gesticulando en alto rodeada de gente, les cuento cuándo me ha hecho gracia el saxo y cuando me ha dejado desnuda de golpe la voz de una chica aguda y dulce. Aprieto los labios porque algo empieza a ocurrir en la melodía hasta que algún músico cambia el ritmo, mi ritmo, y me lleva lejos para que no se me olvide que no es el mundo, sino mi mundo el que flota ahora sobre el suelo onírico y las cuerdas afiladas.
...Ojalá yo pudiera decirlo con una decadencia tan vital como la de Sartre, por eso os lo escribo.

El Neumococo Chochiflán dijo
El día que pueda describir lo que me transmite un buen tema de jazz interpretado en directo es que el léxico del español habrá alcanzado cotas extraterrestres.
Saludos bacterianos
9 Mayo 2006 | 12:34 AM