Pequeña manifestante

Manifestación contra la cumbre de la OTAN. Savilla, 4 de febrero.
No digais luego que no lo advertimos, no quiero ver caras de pánico cuando las olas sean cada vez mas grandes y el calor cada vez más sofocante, cuando todo lo que miremos tenga ese alo de desierto fotografíado sin pulso.
No digais que no os advertimos que los desesperados son los más peligrosos porque no tienen nada que perder, que aún hay gente que busca El Dorado en el oro sin saber porqué vale tanto si no se come. Que todos esos, los malditos endeudados de hambre y no de petróleo, se levantarán con las pocas fuerzas que les queden porque solo pueden ganar.
No digais que no os lo advertimos cuando las zonas verdes sean los espacios entre urbanización y urbanización, cuando los niños pinten pollos asados en vez de pollitos, cuando haya que atornillar las pertenencias a las paredes y trabajemos 60 horas semanales a cambio de un rato a la semana para pagar las facturas no domiciliadas.
Yo también soy una pequeña manifestante, no tanto como esta caperucita rosa, que aún se asusta con los gritos de los idealistas, que aun los reproches le parecen ajenos.
A gritar también se aprende, pero yo, igual que la pequeña manifestante, tampoco me acostumbro a soportar los quejidos de fondo de un mundo que agoniza en nuestras manos, que gotea por las noches al mismo ritmo que el grifo flojo sin dejarme conciliar el sueño o al menos, el descanso.

Elisa dijo
Un grito al aire bien proyectado, pero mal ejecutado: vigila tu ortografía (aJeno, no aGeno) y la colocación de los signos de puntuación (faltan comas a mansalva).
Supongo que mi comentario no te sentará nada bien... lo siento, pero a veces la crítica es lo único que mueve a las personas ;)
Suerte.
7 Febrero 2007 | 11:00 PM